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Radio Victoria

© PNUD/ Todd Brown En el Cerrado brasileño, los esfuerzos de restauración incluyen la regeneración natural, la siembra directa y la agroforestería con especies autóctonas.

© PNUD/ Todd Brown En el Cerrado brasileño, los esfuerzos de restauración incluyen la regeneración natural, la siembra directa y la agroforestería con especies autóctonas.

No todo es destrucción. Unos 252 millones de hectáreas en 149 países —una superficie del tamaño de Kazajistán— están en restauración, y se han creado más de un millón de empleos verdes, pero la financiación anual debe cuadruplicarse, de 64.000 a 296.000 millones de dólares, para cumplir los objetivos de 2030. Pero no podemos arreglar la naturaleza con una mano mientras la destruimos con la otra, alerta la ONU.

Desde las zonas de desove de salmón en Canadá hasta los arrecifes de coral en Indonesia, los ecosistemas de todo el mundo se están restaurando a un ritmo sin precedentes. Unos 252 millones de hectáreas en 149 países, una superficie de tierra y mar aproximadamente del tamaño de Kazajistán, están actualmente en restauración, lo que supone el mayor esfuerzo documentado de este tipo hasta la fecha. 

En el proceso se han creado además más de un millón de empleos verdes. “Hoy asistimos a la gestación de uno de los mayores movimientos por la naturaleza de la historia“, declaró Inger Andersen, directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Sin embargo, se necesita más acción para cumplir los objetivos mundiales de restauración, según un informe presentado este jueves en la conferencia sobre biodiversidad COP17 en Ereván, Armenia. 

El informe, titulado El regreso de la naturaleza: ampliar la restauración de los ecosistemas para las personas y el planeta, llega en el ecuador de la Década de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas, que se prolonga hasta 2030. 

El documento evalúa los progresos del compromiso mundial de restaurar alrededor de 1000 millones de hectáreas de tierra, aproximadamente el tamaño de China, para el final de este período y garantizar que el 30 % de los ecosistemas del mundo estén bajo conservación, en línea con un acuerdo de 2022 conocido como el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal.

Para lograrlo, el proceso debe acelerarse con rapidez, especialmente en los ecosistemas de agua dulce, marinos y costeros. La financiación anual para la restauración también debe aumentar más de cuatro veces, de 64.000 a 296.000 millones de dólares, una inversión que podría crear hasta 32 millones de empleos en todo el mundo para 2030.

La restauración funciona

“Cinco años después del inicio de la Década de la ONU, el mensaje es claro: la restauración funciona”, declaró Dongyu Qu, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que copublicó el informe junto con el PNUMA y la secretaría de biodiversidad de la ONU. 

“Los desafíos son hacer de la restauración una parte integral de la gestión sostenible de la tierra, el agua y los recursos naturales, y lograr una transformación coherente de los sistemas agroalimentarios”.

Ayudar a la naturaleza a recuperarse es esencial para la seguridad alimentaria e hídrica, la resiliencia climática, el empleo y el bienestar. 

Las investigaciones sugieren que restaurar solo el 15 % de las áreas prioritarias mundiales podría prevenir el 60 % de las extinciones de especies proyectadas, mientras que también se podría secuestrar el 30 % de las emisiones equivalentes de dióxido de carbono. 

Sin embargo, el progreso es desigual entre ecosistemas y países. Por ejemplo, la restauración de los ecosistemas terrestres ha alcanzado casi la mitad del objetivo del 30 %, pero la restauración marina y costera ha sido mucho más limitada.

El informe señala que la restauración debe mantenerse el tiempo suficiente para permitir la recuperación de los ecosistemas y la biodiversidad, al tiempo que se generan beneficios duraderos para las comunidades. 

“No podemos pretender arreglar la naturaleza con una mano mientras la destruimos con la otra”, declaró Astrid Schomaker, secretaria ejecutiva de la Secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB). “Los gobiernos deben abordar los motores de la degradación de los ecosistemas e invertir en mecanismos de seguimiento para garantizar la durabilidad del movimiento de restauración logrado hasta la fecha”.


ℹ️ Atribución de Fuente: Este texto ha sido reproducido de forma íntegra y literal respetando los derechos de distribución pública del emisor.
Medio original: Noticias ONU
Enlace oficial: Ver artículo original aquí

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