Si piensan ustedes que ya han oído hablar lo suficiente del creciente Superniño, créanme que van a oír hablar mucho más de él. Lo que está ocurriendo en el Pacífico ecuatorial es asombroso y bien podría suponer uno de los mayores trastornos climáticos globales en un milenio. Provocará una serie de catástrofes meteorológicas en todo el mundo durante lo que queda de este año y en 2027, y no hay motivos para pensar que el Reino Unido vaya a quedar al margen.