El 27 de enero, Honduras cambió de gobierno tras las elecciones de noviembre de 2025. Desde entonces, el país centroamericano ha adoptado una serie de medidas que, bajo el discurso de combatir el crimen y la “guerra contra las drogas”, anticipan la criminalización de una protesta social que crece a medida que las políticas del gobierno del Partido Nacional, encabezado por Nasry Asfura, afectan a la población.