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La política latinoamericana está siendo transformada por operadores que actúan más allá de las fronteras nacionales y que pueden acumular influencia sin ocupar cargos públicos ni estar sometidos a controles democráticos equivalentes.
Por Jorge Agurto
Felizmente, en las redes abunda información de la prensa digital de otros países sobre el caso Cerimedo, pero en Perú pareciera que el tema está prohibido por el temor que se devele una presunta manipulación de los resultados electorales a favor de Keiko Fujimori.

Hasta ahora, no hay base suficiente para afirmar la existencia de una organización criminal o política regional única dirigida por Cerimedo, pero sugiere una red transnacional de relaciones políticas y comunicacionales influyentes.
Debemos considerar que una red no necesita tener una sede central. Una red puede funcionar mediante conexiones o nodos entre consultores, empresarios, medios digitales, influencers, políticos, operadores tecnológicos y empresas de comunicación.
Cada actor puede conservar autonomía, pero compartir contactos, narrativas, audiencias, herramientas, tecnologías e intereses políticos.
El caso Cerimedo coloca en la agenda pública regional un poder político sin responsabilidad pública que opera en las sombras.
El caso confirma que se ha configurado una nueva capa de poder y que los operadores de influencia digital influyen poderosamente en las campañas electorales promoviendo tendencias digitales a favor de la derecha y la ultraderecha.
Están a cargo de personajes públicos y que incluso carecen de cargos públicos, pero influyen al punto de modificar tendencias en los electorados.
El semanario Hildebrandt en sus trece reveló las reuniones discretas de Keiko Fujimori con el empresario argentino Damián Valenzuela Mayer con quién se citaba en forma discreta en un spa.
La contundencia de los detalles del reportaje del periodista Eloy Marchán obligó a que Keiko Fujimori confirme que el tal Damián era un amigo y consejero.
El tema de fondo no es qué tipo de relación personal tenían ambos sino la influencia de Valenzuela Mayer en temas estratégicos y comunicacionales durante la campaña electoral.
A pesar que Damián Valenzuela es cuestionado por sus antecedentes judiciales y demandas por fraude en el extranjero, específicamente en Estados Unidos, Keiko salió en su defensa y afirmó que se trata de una amistad del extranjero que colaboró generosamente en el proceso.
El papel de Damián Valenzuela debe ser investigado a profundidad. El Perú no está aislado del ecosistema político digital latinoamericano. Consultores, narrativas y tecnologías utilizadas en Argentina, Brasil, Bolivia o Chile podrían haberse trasladado al contexto peruano.
Una investigación del diario La República sostiene que Carlos Díaz-Rosillo, asesor y amigo de Keiko Fujimori, sí aparece vinculado públicamente con Fernando Cerimedo.
El propio Cerimedo publicó en marzo de 2023 una fotografía de ambos durante lo que describió como un “desayuno de trabajo”.
Al mismo tiempo, Díaz-Rosillo ha defendido públicamente a Damián Valenzuela Mayer y ha reconocido conocerlo como amigo, dentro de la controversia sobre la cercanía de Valenzuela con Keiko Fujimori.
La transparencia de los asesores privados es una debilidad institucional en Perú. El caso boliviano muestra que los asesores y consejeros pueden adquirir una enorme influencia cuando un consultor privado obtiene acceso directo al poder.
La detención de Fernando Cerimedo en Bolivia ha dejado de ser solo un caso policial o judicial y puede convertirse en una ventana hacia un fenómeno mucho más amplio.
El tema es su conexión con campañas y dirigentes de la derecha latinoamericana, particularmente en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Honduras y quizás Perú.
Una pregunta de fondo es: ¿Cuántos otros operadores políticos, mucho menos visibles que los presidentes y candidatos, influyen hoy en las democracias latinoamericanas desde las sombras de las redes digitales?
El caso Cerimedo abre, por lo menos, diez líneas de investigación periodística:
¿En qué países trabajó Cerimedo y para qué campañas o gobiernos?
¿Qué empresas o plataformas estuvieron vinculadas a sus operaciones?
¿Qué redes digitales administró o ayudó a construir?
¿Existen evidencias técnicas de operaciones coordinadas entre distintos países?
¿Qué relación existió entre La Derecha Diario y estructuras políticas regionales?
¿Qué financiamiento sostuvo las operaciones digitales?
¿Qué funcionarios o gobiernos mantuvieron relaciones profesionales con él?
¿Qué información sensible podría manejar como asesor informal?
¿Existen otros consultores que operen con métodos similares en América Latina?
¿Qué mecanismos legales tienen los países para fiscalizar campañas digitales transnacionales?
Este texto ha sido reproducido de forma íntegra y literal respetando los derechos de distribución pública del emisor.
Medio original: servindi.org
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